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LendingClub y Citi sellan una alianza para ofrecer 150 millones de dólares en préstamos p2p

El grupo financiero Citi ha dado a conocer un acuerdo con LendingClub, la mayor plataforma de préstamos p2p del mundo, y la firma de gestión alternativa Varadero Capital, para ofrecer alrededor de 150 millones de dólares en préstamos con condiciones ventajosas para comunidades marginadas. El objetivo de este proyecto, según ha asegurado John Heppolette, director de Citi Community Capital, filial de Citi que se dedica a proveer liquidez a los inversores con menos recursos, es “mejorar el acceso a las finanzas alternativas para los ciudadanos de EEUU, como una vía real para incrementar su liquidez y la puesta en marcha de proyectos de negocios”.
Para LendingClub, la posibilidad de llegar a acuerdos similares con otros bancos tradicionales es algo que se intentará fomentar aún más en el futuro, dado que, como Renaud Laplanche, CEO y fundador de la plataforma, “con este modelo podemos ofrecer condiciones óptimas a nuestros clientes, aprovechando los bajos costes operacionales de LendingClub y la capacidad de levantar capital por parte de Citi”. No en vano, este acuerdo entre banca tradicional y plataforma de préstamos no es algo pionero, dado que otras compañías, como por ejemplo, Cloud Lending  quienes ya han conseguido implementar con notable éxito una oferta de servicios p2p para clientes habituales de entidades financieras convencionales.
Otro aspecto positivo de esta simbiosis colaborativa entre finanzas alternativas y banca es el de desarrollar sistemas y herramientas que aumenten, todavía más, el análisis de solvencia de los prestatarios, dando así la opción de poder mejorar los niveles de seguridad y garantía para los usuarios. Desde hace algunos años, los grandes bancos han apostado por la investigación en software que implementan algoritmos de análisis para grandes volúmenes de datos, permitiendo obtener una imagen más fiel y objetiva de los clientes. Algo fundamental para dotar todavía de un rigor mayor a las operaciones intermediadas de crowdlending, a pesar del notable esfuerzo que muchas plataformas han realizado para crear sus propios rating, que garanticen seguridad y eviten posibles problemas de impagos y conflictos entre los inversores.
Volviendo al ejemplo de Lending Club, este acuerdo le permite consolidar aún más su crecimiento, después de haber logrado completar recientemente con éxito una ronda de financiación que permitió valorar la compañía en alrededor de mil millones de dólares (y en la que participaron inversores como BlackRock, Temasek o Sands Capitale Ventures).

Con más de 40.000 inversores activos y como líder indiscutible del mercado anglosajón, la plataforma espera seguir dando pasos para consolidar su liderazgo frente a otras grandes empresas p2p como la norteamericana Prosper o las británicas Zopa o Funding Circle. En diciembre del año pasado, la compañía dio un paso decisivo al lanzar su opv para empezar a cotizar en Wall Street, compitiendo directamente con algunas de las principales entidades financieras de la banca tradicional.
Tras haber levantado cerca de 870 millones de dólares y recibir las alabanzas de multitud de analistas, LendingClub marcó un camino de referencia para el resto de plataformas que ahora parece volver a hacer con este acuerdo con Citi, anticipando un modelo híbrido de colaboración entre banca tradicional y compañías p2p que puede impulsar aún más el desarrollo de las finanzas alternativas a nivel mundial.

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Google lanza un programa de financiación para pymes a través de Lending Club

Lending Club, la mayor plataforma de préstamos p2p del planeta, continúa siendo protagonista en el sector del crowdlending por méritos propios. Si hace algunas semanas, el motivo era su exitoso debut en el New York Stock Exchange -confirmando la pujanza de la financiación alternativa en el panorama mundial-, en esta ocasión lo es por una iniciativa de impacto que va a comercializar con uno de sus principales inversores, el gigante tecnológico norteamericano Google.

En concreto, la compañía con base en San Francisco (EEUU) ha anunciado la puesta en marcha de un programa piloto para proveer de financiación a bajo interés a algunos de los principales partners tecnológicos de Google, y que se reúnen bajo la red de trabajo Google for Work. Este selecto grupo será escogido entre los más de 10.000 socios que tiene el conocido buscador web entre revendedores, consultores e integradores de sistemas. Por medio de este acuerdo, Google podrá prestar dinero a algunos de sus principales aliados corporativos a través de la plataforma online, que será además la que brinde servicios de apoyo a los prestatarios.

Según fuentes de la propia Google, el objetivo que se pretende con esta estrategia es ayudar y cuidar a todos aquellos que están contribuyendo a que la multinacional tecnológica sea líder mundial en cada vez más sectores de actividad. Para Lending Club, en cambio, esta iniciativa supone “un nuevo modelo de prestación de servicios financieros que abre nuevas vías de negocio en  la concesión de créditos y acuerdos comerciales a los socios de la plataforma”. Así al menos lo ha asegurado Renaud Laplanche, fundador y ceo de la compañía, quien, además, ya ha adelantado que es muy probable que otros inversores institucionales comiencen a desarrollar proyectos semejantes a este en el futuro inmediato.

Lo que sí está ya claro son las peculiaridades técnicas que tendrá este programa piloto. Por el momento, sólo estará abierto a empresas que tengan su base de operaciones en EEUU, pudiendo llegar a recibir préstamos de hasta 600.000 durante dos años. Los intereses se fijarán en principio en un tipo del 5% durante el primer ejercicio, aunque bajará para el segundo hasta una cantidad sin especificar, ya que dependerá de la propia evolución del negocio del prestatario. En cualquier caso, Google se compromete a que bajo ninguna circunstancia superará el 9,99%.

Una alianza de largo recorrido

En 2013, Google invirtió 125 millones de dólares en Lending Club haciéndose con un 8% de la compañía, valorada en aquel momento en 1.550 millones de dólares. La decisión parece que, desde luego, resultó todo un acierto puesto que, actualmente, el valor de mercado de la plataforma, en base a su cotización en Bolsa, supera los 7.600 millones. En su primer mes de presencia en el parqué neoyorquino, sus títulos han ganado casi 29 dólares de media, lo que supone un crecimiento superior al 40% desde su salida en Diciembre.

Con el lanzamiento de este programa parece que la relación entre ambas compañías da un paso más allá, incluyendo Google a Lending Club entre sus socios corporativos más relevantes para el fomento de la actividad emprendedora. De hecho, esta iniciativa liderada por el buscador no es casual, sino que se enmarca dentro de la tendencia de las grandes compañías de Internet por realizar fuertes inversiones en el mercado empresarial para impulsar los ingresos. Otros de sus grandes rivales, como Apple o Amazon, también están llevando a cabo proyectos de apoyo y estímulo a pymes, mediante, incluso, la compra y adquisición de muchas de ellas dentro de sus holdings de trabajo.

Desde la óptica de Lending Club, la estrategia en los últimos meses para mantener su espectacular nivel de crecimiento en volumen intermediado ha sido la de sellar acuerdos con nuevos inversores en préstamos p2p, principalmente grandes compañías incluyendo bancos, lo que le ha permitido superar recientemente los 6.200 millones de dólares de volumen de intermediación desde su fundación. Todo un hito que le ha hecho ganarse el favor de los mercados de renta variable y, lo que es más importante, que ha servido para volver a llamar la atención sobre el peso de la financiación alternativa en la nueva realidad económica mundial.

 

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Lending Club eleva a 650 millones de dólares el volumen de su salida a bolsa

Hace casi un año, la noticia de la salida a bolsa de Lending Club revolucionaba el sector del P2P lending en todo el mundo. En aquella ocasión os contamos en este blog cuáles eran los atractivos de esta compañía.

Los rumores sobre Lending Club no ha parado de sucederse durante todo el año. Ese ‘hacerse’ querer de la compañía le ha quitado el honor de ser la primera empresa del sector de los préstamos entre personas en salir a cotizar. Se le ha adelantado la sueca la sueca Trustbuddy, que el pasado mes de noviembre logró colocar con éxito 52 millones de acciones, equivalentes al 15,7% de su capital social en la Bolsa de Estocolmo.

Pero la espera y la cesión de ese primer lugar en el ranking parece haber sido mucho más beneficiosa para Lendig Club. Cuando su debut bursátil está al caer, la demanda de títulos sigue imparable. Por el momento, la compañía ya ha tenido que aumentar el tamaño de su colocación bursátil, que ha pasado de 500 millones de dólares (406 millones de euros) a alrededor de 650 millones (529 millones de euros).

En los últimos días, diversos analistas se han atrevido incluso a establecer una valoración inicial de la compañía en los 3.800 millones, pronosticando que cuando Lending Club comience a cotizar en EEUU, podría situarse en torno a los 5.000 millones, 200% el valor actual de su cartera de activos.

En su cuartel general en Redwood City, California, siguen optando por alimentar el misterio y se niegan a comentar estas previsiones. Su comunicación se limita a poner sobre su mesa los éxitos conseguidos desde su fundación en 2007. Desde entonces, Lending Club ha intermediado en proyectos de financiación alternativa que superan los 6.200 millones de dólares, casi tres veces la facturación de su inmediato rival y compatriota, Prosper, lo que le convierte en la líder indiscutible del sector. También juega a su favor, que cuenta en su accionariado con nombres de amplia experiencia y prestigio financiero como John Mack –antiguo consejero delegado de Morgan Stanley- o Lawrence Summers –ex Secretario del Tesoro de EEUU, por no hablar del gigante de Internet Google –que invirtió 125 millones de dólares en el proyecto.

Más allá de los números, la futura salida a bolsa de Lending Club marcará un hito en el mundillo financiero por diversos motivos.

Primero, porque sin duda será el pistoletazo de salida para que otras compañías similares como Proster, o las británicas Zopa y Funding Circle  se animen a dar un paso similar.

Y segundo, porque de esta forma, lo que hasta ahora se ha considerado como financiación alternativa, comenzará a jugar en la misma liga que la banca tradicional. Ofreciendo el mismo grado de información y transparencia que cualquier otro banco cotizado y sometiéndose a las mismas normas regulatorias.

De esta forma, se apuntalará el avance del p2p lending como canal de financiación para particulares y pequeñas empresas que ya estamos empezando a vislumbrar en todo el mundo.

 

Imagen. CC commons.wikimedia

El crowdlending está de moda en Estados Unidos

Los prestamos entre personas, una práctica que en inglés se denomina per to per lending, están de moda en Estados Unidos. Al menos así lo aseguran en la web especializada en información económica y tendencias de mercado Business Insider, donde aseguran que las dos principales compañías dedicadas a esta actividad en EEUU, Lending Club y Prosper, han crecido un 195% en el último año fiscal (el que va del 30 de junio de 2012 al 30 de junio de 2013), lo que implica que mueven un volumen de actividad de 1.500 millones de dólares en préstamos.

El éxito de estas compañías se basa en que han conseguido llenar un vacío en el mercado propiciado tras el estallido de la crisis financiera. El que se ha abierto entre inversores que buscan rentabilizar sus fondos y que no consiguen grandes atractivos en las ofertas financieras tradicionales ( fondos de inversión/de pensiones/etc)  y consumidores que  necesitan créditos para favorecer la adquisición de nuevos bienes. Para los primeros, la rentabilidad que ofrecen los tipos de interés es mínima, en muchos casos nula, por lo que este sistema de inversión les ofrece una rentabilidad mayor y sobre todo en menos tiempo. Por su parte, los consumidores sufren a imposibilidad de acceder a un crédito o  en caso de tenerla los bancos exigen unos intereses que superan con creces los dos dígitos.

El avance del P2P lending es más significativo todavía, teniendo en cuenta que la actividad de estas dos entidades no se desarrolla en los 50 estados del país, sino que Prosper sólo tiene licencia para actuar en 31 de ellos, y Lending Club en 28.

El principal atractivo de los préstamos peer to peer para quienes demandan crédito está fuera de dudas. Aquí lo obtienen, algo que es casi imposible a través del canal financiero tradicional. Para quienes quieren invertir, la oferta también es atractiva ya que tienen la posibilidad de conseguir alrededor de un 10% en los préstamos de mayor riesgo, frente al 1,5% que podrían conseguir invirtiendo en un bono del Tesoro americano ( con bajo nivel de riesgo) o el 6,5% que ofrecen los bonos basura (es decir los de mayor riesgo).

Como no podía ser de otra forma, el control de riesgo en estas inversiones es uno de los principales objetivos de las plataformas de P2P. En EEUU para tener acceso a dinero prestado hay que tener un historial de crédito, un sistema que califica a las personas en función de sus ingresos y de cómo se han comportado financieramente a lo largo de su vida. Estas plataformas han establecido un baremo para calificar de menor a mayor a quienes demandan financiación. Y también exigen unos requisitos mínimos a los financiadores como son unos ingresos superiores a los 70.000 dólares brutos anuales y un patrimonio neto de similar cuantía.  En el caso de que el patrimonio neto supere los 250.000 dólares no se exigen ingresos fijos anuales.  Quienes cumplen este perfil pueden comenzar prestando incluso 25 dólares para probar el servicio. El 1% de los ingresos anuales son impuestos ( esquivables con las denominadas Cuentas Individuales de Retiro (IRA)que permiten acumular ganancias libres de impuestos y hasta seguir aportando después de los 70 años. Algo parecido a un plan de pensiones en España) .

 

Por supuesto, obtener un 10% de rentabilidad no está exento de riesgo. Invertir en P2P lending conlleva la desventaja de que el dinero está cautivo. Es decir, es muy complicado recuperarlo en caso de necesidad imperiosa. Tampoco tiene ningún respaldo por parte de ningún sistema público como ocurre con los depósitos que están respaldados por un fondo de contingencia, en este casos si el prestamista no paga el inversor pierde todo su dinero. En ambas plataformas el ratio de impago es muy bajo, pero también hay que tener en cuenta que apenas llevan unos años y normalmente durante los primeros años del crédito es más fácil cumplir con sus requerimientos.

En cualquier caso, es una circunstancia a tener a valorar en el momento de decidirse por esta inversión. Los expertos aconsejan que este tipo de préstamos se consideren una inversión a largo plazo con un riesgo medio y no como un vehículo para hacer rico aceleradamente.

Imagen: Flickr Rocio Lara