Super depósitos: ¿es necesario tropezar otra vez en la misma piedra?

Hace unos días mientras desayunaba a solas en un bar, una conversación se coló en mis oídos.  Hablaba un hombre, que por su edad estaría ya jubilado, con el que debía ser su hijo, de algo más de 40. Explicaba el padre que le habían ofrecido un 4% por poner su dinero en un depósito, ante la incredulidad del hijo.

Eso es imposible papá será otra cosa. Te has equivocado. Bankia está nacionalizada  y no puede hacer esas ofertas, decía el hijo.

De imposible, nada. Mira!!! me lo ha dado aquí por escrito, insistia el padre mientras le enseñaba un folio manuscrito cuyo contenido no llegué a ver.

 

Intenté desconectar y seguir el hilo de mi libro, pero la conversación se me quedó grabada. ¿Será verdad? ¿Es posible que Bankia, banco quebrado rescatado por el Estado, esté ofreciendo un 4% de tipo de interés por sus depósitos? Es más ¿es justo?

Respecto a la primera pregunta: oficialmente, Bankia no ofrece ese tipo de interés por ningún depósito. Pero podría hacerlo si el Banco de España no se lo impide ( nunca hasta ahora lo ha hecho ni siquiera con bancos rescatados) y si el resto de los bancos lo están haciendo. Porque incluso con la llegada del dinero del rescate europeo cumpliría una de las condiciones que impone el Memorandum de entendimiento que es que los bancos que reciban ayudas no podrán remunerar los depósitos por encima de los tipos que apliquen sus competidores. Y desde que el Gobierno derogara, el pasado 31 de agosto, la llamada Ley Salgado (que penalizaba los depósitos excesivamente remunerados) la guerra por captar dinero está en pleno fulgor, como se ve en esta comparativa de tucapital.es.

Otra cosa muy distinta es que esto sea justo y conveniente. La Guerra de los Depósitos, es decir remunerar los depósitos de la banca a tipos muy por encima del tipo oficial del dinero, fue considerada una práctica de riesgo para el sector financiero el año pasado y eso dio lugar a la llamada Ley Salgado, que penalizaba a las remuneraciones excesivas. De esa forma, si el tipo de interés ofertado en un depósito superaba el euríbor más 1,50 puntos, la entidad tendría que doblar su aportación al Fondo de Garantía de Depósitos.

 

Las razones que se argumentaron en su momento, para imponer esa restricción eran que ofrecer estás remuneraciones a pérdidas (es decir pagar más por el dinero de lo que vale) suponía “un riesgo para el sistema financiero mayor que la quiebra de CAM”, según explicó  Joan María Nim, director General de La Caixa. La entonces ministra de Economía, Elena Salgado, aseguraba que “esas prácticas sólo servían para encarecer el crédito después a los particulares o a las empresas”.

Pasado un año, el pasado 31 de agosto, el actual Gobierno decidido suspender aquellas restricciones tras la insistencia de la patronal del sector, la Asociación Española de Banca. ¿La razón?  No era, como cabría esperar, que el Gobierno de Mariano Rajoy tuviera una concepción del riesgo distinta, sino algo mucho peor. La derogaba porque la prohibición no había tenido el efecto deseado. Como se suele decir, hecha la ley, hecha la trampa. Durante estos meses las entidades han sustituido los super depósitos por super pagarés. Es decir, para ahorrase la aportación de garantías extra que suponía remunerar más los depósitos, sustituyeron la oferta por ‘atractivos pagarés’ con altos tipos de interés. El ‘pequeño’ detalle es que el dinero depositado en un pagaré no está cubierto por el Fondo de Garantía de Depósitos y, por lo tanto, el ahorrador queda más desprotegido. Aunque bancos como el Popular utilizaban como estrategia de venta, hace pocas semanas, que “total el Frob está quebrado”.

Pero lo cierto es que tanto ahora como en junio de 2011, el exceso de remuneración para captar dinero sigue siendo tan dañino para los márgenes de las entidades como antes. Si por captar el dinero de los ahorradores se llega a pagar un 4%, mientras que el banco apenas obtiene un 1% si lo presta a otros bancos o lo deposita en el BCE, el resultado es lo que técnicamente se llama margen negativo. Algo que el Gobierno parece haber olvidado, o al menos aparcado, por un motivo que se escapa a la lógica.

Y ante la incapacidad de meter en vereda a la banca que continúa practicando actividades de riesgo sin ningún pudor y saltándose a la torera cualquier legislación restrictiva, ha optado por la vía menos mala: intentar proteger algo más al ahorrador, facilitando que se oferten productos cubiertos por el Fondo de Rescate: depósitos frente a pagarés. Algo es algo, pero la cuestión que queda pendiente es: después de tres rescates, ¿por qué se permite al sector financiero que siga aplicando las mismas prácticas de riesgo que llevaron a la crisis?

Una ley convencional para regular una filosofía de inversión que lo cambiará todo

cronicaeco

No es la ley más propicia para facilitar la liquidez para pymes y proyectos de negocio pero, al menos, sirve para regular, al fin, el sector. Las plataformas de financiación alternativa cuentan desde el martes con una ley que normaliza su actividad dentro de la economía española. Un paso muy importante dado por el poder legislativo, pero que peca, una vez más, de ser excesivamente restrictiva. Condiciona el crecimiento de un segmento de la actividad que ha demostrado su relevancia para fomentar el crédito a las empresas, en un momento crucial como el actual, donde resulta fundamental capitalizar el impulso positivo de la recuperación.

La principal novedad de la ley, en lo que a temas de crowdfunding se refiere, es que ha identificado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) como principal garante de la seguridad de nuestras plataformas.  Esto debería ser suficiente, como lo es para el resto de productos financieros, garantía de protección. Pero no parece así en este caso. Los escándalos que en los últimos años han provocado la indebida comercialización de preferentes y otros productos de riesgo, así como las salidas a bolsa que a la postre se ha demostrado que no reflejaban la realidad de las entidades, ha provocado un exceso de proteccionismo que hace que paguen justos por pecadores.

El resultado ha derivado en que el regulador ha desaprovechado una oportunidad histórica para apostar por una vía contrastada y directa de inyección de liquidez en las pymes, optando por establecer excesivos corsés y limitaciones, en vez de fomentar su implantación como ya se ha hecho, y con bastante éxito, en otras economías tan contrastadas como Reino Unido o Estados Unidos.

La ley no sólo impone limitaciones a la cuantía de los proyectos, sino, sobre todo, a los inversores, con una especial prevalencia sobre los particulares. Con la premisa de garantizar al máximo la transparencia, los proyectos dirigidos a profesionales podrán recaudar hasta cinco millones de euros mientras los de particulares tendrán un límite de dos millones.

De igual modo, el texto fija una excesiva diferenciación entre aquellos inversores denominados acreditados de los que no lo son. Los primeros no tendrán limitación alguna y serán en cualquier caso inversores institucionales, es decir, que deberán ser empresas con un activo superior al millón de euros, una cifra de negocio de, al menos, dos millones o recursos propios de trescientos mil euros. Si se desea entrar en esta categoría siendo persona física se habrá de demostrar contar con un patrimonio superior a los cien mil euros y unos ingresos anuales de cincuenta mil euros. Los no acreditados en cambio, apenas podrán participar con tres mil euros por proyecto y no superar en todo el año los diez mil euros de inversión.

Sólo en el último lustro, la virulencia de la crisis provocó que más de 250.000 empresas se vieran obligadas a echar el cierre en España. La dificultad en la captación de clientes y en el acceso al crédito fueron las dos principales razones que provocaron tal cataclismo. Desde la llegada hace unos meses de los incipientes atisbos de recuperación, la primera de estas adversidades parece haber mejorado, mientras el grifo de la liquidez continúa cerrado por parte de la banca comercial cuando se trata de financiar a pequeños empresarios, en un contexto adverso para los productos de ahorro. Un mayor apoyo a la financiación alternativa a través de, por ejemplo, beneficios fiscales, similares a lo que sí han llevado a cabo otros países de nuestro entorno, hubiera servido para impulsar la etapa de inercia positiva que están viviendo muchas empresas.

Reducir la excesiva bancarización debería erigirse como una de las moralejas de la recesión vivida, dados los abundantes y recientes ejemplos de la ineficiencia del sistema para canalizar al tejido productivo el flujo de dinero de los bancos centrales. En España, todavía el 95% de la financiación empresarial depende directamente de la banca comercial, según datos de la propia UE, limitando en gran medida su acceso para muchas pymes que no cumplan con los requisitos exigidos, si bien sí cuentan con proyectos de negocio con enormes posibilidades de éxito.

Países como Reino Unido ya han sabido calibrar las enormes posibilidades en este sentido que brinda el crowdlending, siendo el propio Gobierno el que está promoviendo las ayudas a las empresas a través de las plataformas online.

A la espera de que las instituciones europeas promuevan una Directiva que regule el sector en todo el continente, sólo cabe desear que la presente ley sirva, al menos, para afianzar la financiación alternativa en nuestro país, un fenómeno imparable que, en proyecciones del Banco Mundial, moverá más de 70.000 millones de euros en sólo una década. Una sólida realidad en la que están en juego la propia supervivencia de muchas empresas, de miles de puestos de trabajo y de la propia prosperidad de la economía española en el futuro, abriendo las finanzas a una nueva perspectiva global, donde lo importante es la generación de valor real, eliminando cualquier atisbo de especulación.

Esta tribuna apareció primero en: Crónica Económica

Una ley necesaria pero insuficiente para dinamizar el crowdlending

  • España se suma, por fin, a los países que regulan los préstamos entre personas.
  • El Gobierno ha dejado pasar una ocasión única para situar a nuestro país a la vanguardia de las finanzas del futuro. La ley demasiado centrada en fijar límites y no en incentivar la actividad como sí han hecho otros países.
  • Comunitae, pionera y líder en esta actividad, valora positivamente el alumbramiento de esta primera ley, a pesar de su carácter excesivamente restrictivo.

Madrid, 28 de abril de 2015.

Comunitae, la plataforma de préstamos entre personas pionera de España, agradece que, por fin, España haya aprobado una ley que regule la actividad de los préstamos entre personas, conocida internacionalmente como crowdlending. Aún así, consideramos que la ley llega tarde y sin ninguna intención de impulsar el sector. Como se está demostrando en otros países, el crowdlending se está afianzando como una de las mejores alternativas de financiación para las pymes y un canal de ayuda para disminuir la excesiva dependencia de éstas con la financiación bancaria.

Nos gustaría, eso sí, felicitar al legislador por haber tomado en consideración las aportaciones que desde la industria del crowdlending hemos realizado durante casi un año en que se ha estado trabajando el borrador. “Ya era hora. España no se podía permitir seguir viviendo sin regular los Marketplace de finaciación a pymes y particulares, mientras los principales países de la Unión Europea está apostando fuerte por este modelo”, asegura Arturo Cervera, fundado y CEO de Comunitae.

Desde Comunitae creemos que el resultado final está muy lejos de la intención mostrada de impulsar el sector, más bien se limita a encauzar lo que ya es una realidad. La ley pone el acento en encauzar la actividad actual trazando limitaciones excesivas desde nuestro punto de vista. Somos conscientes de que, para garantizar una mayor seguridad de los inversores debe exigirse la máxima transparencia en los procesos, aportando para ello el mayor nivel de información posible. Por eso, nos parecen oportunas las exigencias de entrada a las plataformas crowdlending. “Una vez verificado este nivel de seguridad, consideramos que no sería necesario coartar, de ninguna manera, la libertad de los inversores”, asegura Cervera.

En Comunitae, como en las principales plataformas mundiales de crowdlending, contamos desde hace tiempo con rigurosas políticas de riesgos muy similares a las de la banca tradicional, que impiden aprobar operaciones a empresas y personas que no cumplan con un rango de solvencia determinado. Además de llevar a cabo un pormenorizado análisis financiero y contable (cuentas de resultados, balances, planes estratégicos…), emitimos nuestros propios evaluaciones de riesgo, que garantizan la seguridad y evitan posibles problemas de impagos y conflictos entre los inversores.

Por todo ello, estimamos que dejar de lado incentivos fiscales como los aprobados, por ejemplo, en Gran Bretaña, impedirá que el sector en España pueda desarrollarse como lo está haciendo en los países de la Europa comunitaria y en EEUU. De este modo se está cercenando así, uno de los canales de financiación más accesibles las pymes y el consumo familiar, precisamente cuando ante los primeros atisbos de la recuperación deberían ser impulsados.

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Sobre Comunitae: Es la empresa pionera en España en el desarrollo del crowlending (también llamados P2P lending o social lending). Se trata de comunidades de ahorradores que prestan dinero a pymes, autónomos y particulares, cuya identidad y necesidades financieras están perfectamente identificadas, a cambio de una buena rentabilidad para su capital. Comunitae sigue los pasos de la británica y pionera mundial Zopa, también de Lending Club (EEUU) ,Prosper (EEUU), smava.de (Alemania) todas ellas ‘gigantes’ que marcaron el camino en Gran Bretaña, Estados Unidos o Centro Europa, lugares donde estás prácticas están mucho más asentadas. Comunitae inició su actividad en julio de 2009, y está sometida a la  Ley 2/2009 que regula la contratación con los consumidores de préstamos o créditos hipotecarios y de servicios de intermediación para la celebración de contratos de préstamo o crédito.

Comunitae está registrada con el número 410/2013 en el registro estatal de empresas previsto por la citada ley. Además de los socios fundadores, el accionariado de la compañía cuenta con la participación de inversores especializados en modelos on-line, como Cabiedes&Partners y François Derbaix, entre otros.

Comunitae ya ha intermediado desde su creación más de 3.290 operaciones, gestionado préstamos por valor de más de 17 millones de euros. La actividad de Comunitae ha crecido más de un 362% en el último año. Ambos datos son un reflejo del dinamismo que está tomando esta actividad en España.

Si necesitas más información o estás interesado en entrevistar a Arturo Cervera, CEO de Comunitae puedes ponerte en contacto con:

prensa@comunitae.com

 

Vídeo con declaraciones de Arturo Cervera
Declaraciones Arturo Cervera

Enlace al BOE

 

Citi-Lending-Club

LendingClub y Citi sellan una alianza para ofrecer 150 millones de dólares en préstamos p2p

El grupo financiero Citi ha dado a conocer un acuerdo con LendingClub, la mayor plataforma de préstamos p2p del mundo, y la firma de gestión alternativa Varadero Capital, para ofrecer alrededor de 150 millones de dólares en préstamos con condiciones ventajosas para comunidades marginadas. El objetivo de este proyecto, según ha asegurado John Heppolette, director de Citi Community Capital, filial de Citi que se dedica a proveer liquidez a los inversores con menos recursos, es “mejorar el acceso a las finanzas alternativas para los ciudadanos de EEUU, como una vía real para incrementar su liquidez y la puesta en marcha de proyectos de negocios”.
Para LendingClub, la posibilidad de llegar a acuerdos similares con otros bancos tradicionales es algo que se intentará fomentar aún más en el futuro, dado que, como Renaud Laplanche, CEO y fundador de la plataforma, “con este modelo podemos ofrecer condiciones óptimas a nuestros clientes, aprovechando los bajos costes operacionales de LendingClub y la capacidad de levantar capital por parte de Citi”. No en vano, este acuerdo entre banca tradicional y plataforma de préstamos no es algo pionero, dado que otras compañías, como por ejemplo, Cloud Lending  quienes ya han conseguido implementar con notable éxito una oferta de servicios p2p para clientes habituales de entidades financieras convencionales.
Otro aspecto positivo de esta simbiosis colaborativa entre finanzas alternativas y banca es el de desarrollar sistemas y herramientas que aumenten, todavía más, el análisis de solvencia de los prestatarios, dando así la opción de poder mejorar los niveles de seguridad y garantía para los usuarios. Desde hace algunos años, los grandes bancos han apostado por la investigación en software que implementan algoritmos de análisis para grandes volúmenes de datos, permitiendo obtener una imagen más fiel y objetiva de los clientes. Algo fundamental para dotar todavía de un rigor mayor a las operaciones intermediadas de crowdlending, a pesar del notable esfuerzo que muchas plataformas han realizado para crear sus propios rating, que garanticen seguridad y eviten posibles problemas de impagos y conflictos entre los inversores.
Volviendo al ejemplo de Lending Club, este acuerdo le permite consolidar aún más su crecimiento, después de haber logrado completar recientemente con éxito una ronda de financiación que permitió valorar la compañía en alrededor de mil millones de dólares (y en la que participaron inversores como BlackRock, Temasek o Sands Capitale Ventures).

Con más de 40.000 inversores activos y como líder indiscutible del mercado anglosajón, la plataforma espera seguir dando pasos para consolidar su liderazgo frente a otras grandes empresas p2p como la norteamericana Prosper o las británicas Zopa o Funding Circle. En diciembre del año pasado, la compañía dio un paso decisivo al lanzar su opv para empezar a cotizar en Wall Street, compitiendo directamente con algunas de las principales entidades financieras de la banca tradicional.
Tras haber levantado cerca de 870 millones de dólares y recibir las alabanzas de multitud de analistas, LendingClub marcó un camino de referencia para el resto de plataformas que ahora parece volver a hacer con este acuerdo con Citi, anticipando un modelo híbrido de colaboración entre banca tradicional y compañías p2p que puede impulsar aún más el desarrollo de las finanzas alternativas a nivel mundial.